sosa. (Del lat. insulsus). 1. adj. Que no tiene sal, o tiene poca. 2. adj. Dicho de una persona, de una acción o de una palabra: Que carece de gracia y viveza. U. t. c. s.
domingo, 24 de julio de 2011
El alíscafo humano
Ni sí, ni no, ni blanco, ni negro.
Claro que sé jugar a ese juego. A veces pierdo, a veces gano. Como todos. ¿Vos jugaste alguna vez? Seguro que... seguro.
Pasá esto a la vida: a la tuya, a la mía, a la que quieras. Estaría bueno aplicarlo, ¿eh? Estoy en desacuerdo con la idea de que éso es mediocridad. Tal vez eso es el famoso "dejá que fluya". Como cuando hacés la plancha, te relajás... te relajás... te relajás y te olvidás de que estás flotando: ¡ahora estás volando!
Durante mucho tiempo soñé (sueño de vez en cuando) que volaba. Pero nada de Superman: mi técnica es muy poco llamativa. Consiste en sostenerse de los respaldos de dos sillas colocadas a los lados del cuerpo elevándose unos centímetros del suelo mediante la fuerza de los brazos (¿la cazaste?). Una vez lograda esta sencilla maniobra, me suelto y salgo volando. Una especie de alíscafo humano. Maravilloso.
Y cuando cocino juego a Doña Petrona: relato las recetas y muestro el plato terminado. Nada de Narda Lepes: Do-ña-Pe-tro-na. Y a veces, con Juanita.
¿Viste que se puede? Ni sí, ni no, ni blanco, ni negro. Dejá que fluya.
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Siempre que soñaba que volaba lo hacia a grandes saltos, bien alto, para luego caer suave, amortiguado, como cuando te agachas en un ascensor cuando termina de bajar, genial...
ResponderEliminarOtras veces el vuelo era rasante, como golpeando contra el suelo, un vuelo con desperfectos...
Beso y abrazo grande tia!
Franco
¡Uf! Nada más gratificante que recibir un comentario tuyo sobre lo que escribo (y comprobar que el placer por la escritura es genético...).
ResponderEliminarEvidentemente, somos de raza voladora, mi sol. Y esa es una de nuestras virtudes, en contraposición a todos nuestros defectos...
Como sea: volar acerca al cielo. Si podés volar, no hay límite. Yo sé que tu alma está elevada, porque sos un gran tipo (y un excelente escritor).
¡Me da tanto orgullo! (Un babero ahí...).
Te quiero.
Besos y abrazos, y gracias por leerme.