Francamente, no pensé que me iba a llevar tanto tiempo configurar un blog. Y menos un domingo a la tarde. Todavía me aparecen unas liñitas* rojas, características de corrección de ortografía que no sé cómo sacar, y me molestan... ¿Obsesiva yo? Un poco. Bastante. Pero ahí tienen algo de sal para aderezar un apellido insulso que llevo con orgullo, aclaremos...
Observo que mi autoestima está en un nivel aceptable. Estoy escribiendo para unos hipotéticos "ustedes" que aún no existen ni sé si existirán. Esto de la popularidad cibernética es una especie de desafío, ¿no? Bueno. Seguramente mi mamá me va a leer. Y yo también, a veces.
Pero, por lo pronto, no me ocupa demasiado ese tema. Escribo porque me gusta, y hace años que estoy picando esa pelota. No tengo un proyecto de lo que quiero decir. Casi nunca. Hablo sola en mi casa (por ahora) y me digo y me desdigo. Pero nunca mis ensayos coinciden con el estreno. Creo que a medida que sigan pasando los años seguiré perdiendo filtros y diciendo cada vez con menos culpa lo que se me cruce por la mente. Veremos.
Cuando empecé a pensar en este blog, hace unos días, lo primero en lo que pensé fue en los sifones de vidrio que habían quedado en mi heladera. Es que estaba de vacaciones, en la playa, era de noche y trataba de dormirme a pesar de los ronquidos de Náhuat, una de las perritas de mi mamá. Se ve que eso me produjo sed, aunque no recuerdo esa sensación en aquel momento. Y fue entonces que pensé el primer título: "Mi amigo el sifón". Es que, ¿hay algo más placentero que tomar soda fresca del sifón de vidrio durante la noche? El camino que une mi cama a la heladera es una "S" (o una "Z", no sé) que hago automáticamente en busca de ese placer. Maravilloso momento. Porque luego siguen unas horas de descanso: qué lindo volver a la cama sabiendo que se puede seguir durmiendo...
¿Intrascendente, no? Es coherente: desde hace un tiempo estoy descubriendo la riqueza de lo intrascendente. O no tan intrascendente, porque, insisto: el sifón es mi amigo.
¡Gracias, Ivess!
* "Liñitas" no existe en el diccionario, pero no encuentro mejor forma de escribir esta palabra, así que...