
No sé por qué me dan ganas de escibir mientras estoy cocinando... Como si existiera una relación entre el hambre de comer y el hambre de escribir. Y se me ocurren temas muy diferentes entre sí. Recién –mientras cortaba unos zucchinis– pensaba en que todos queremos más o menos lo mismo... Y nos quejamos de las mismas cosas y, básicamente, del desamor. Mujeres y hombres, casadas, solteros, divorciadas, viudos (voy cambiando femenino / masculino para abarcar a todos)... Todos queremos que nos quieran y, a la vez, ¡tenemos un miedo! Y me parece que esto de las redes sociales, los e-mails, el chat, en lugar de unir, separa. ¡Qué querés que te diga! Porque los vínculos muchas veces quedan ahí, en el ciberespacio, en la etapa virtual. Ya no nos escuchamos las voces siquiera: podés evaluar si el otro es fotogénico, cuáles dice que son sus gustos, si es hincha de River o de Boca, a qué se dedica, pero no hay más sentidos que la vista y el tacto (por el contacto de las yemas de los dedos con el teclado, nada más...). ¿Y el oído, el gusto, el olfato?
En esto de los vínculos entre hombres y mujeres yo extraño las voces, los silencios, las risas verdaderas, más allá de un "jajaja" que muy probablemente no sea audible. La adrenalina de encontrarse sin saber bien de qué se trata... Pero hablo del primer impacto, ¿eh? Porque si ya está todo tan cocinado, se pierde un poco de espontaneidad. Qué se yo, me pasa lo mismo con el tablero, la paralela y el pincel: los bocetos se preparaban a fuego lento, despacito. Los ibas diseñando a medida que los producías. Funcionabas a otra velocidad: el auténtico Movimiento Slow ¡que ahora es una "ten-den-cia"!...
En fin. Debe ser por eso que me gusta tanto el pollo al spiedo.
Hasta la próxima.
Algunos son unos papas fritas, otros son unos papanatas q ni te cuento! Y otros salen con fritas, se entiende? Me inspiré con esto de la comida, ni hablar de los churrascos que hay por ahí!! Beso amiga
ResponderEliminarJajaja... Yo creo que las papas fritas son muy ricas. Y también te diría que hay papas fritas, papas fritos, papanatas y papanatos... Digamos que una, como mujer, a veces no puede ser objetiva con su género, ¿no? Porque habría que escuchar las opiniones de los papas fritos... He tenido la oportunidad de ser "uno más" en reuniones de hombres y escuchás cada cuento...
ResponderEliminarMe quedé pensando en los churrascos... Mmmm... ¡Salen con fritas!
Besos.
Ay chicas..., chicas...!
ResponderEliminar¡NO! a las dos o más, posturas de clase de género.
Pero para ser objetiva/o/U!, pregunto:
bajo el lema Pollo al spiedo, no deberíamos hablar de jugosas pechugas al limón, o quizá de unos buenos muslos?
Mariana/Gatubela: Te deseo mucha suerte, y
que éste, sea un cariñoso aprendizaje, que ya hace rato lo andas.
Andrés, Andrés... Vos hacé con tus "pollos" lo que quieras (y puedas). Me parece bien. No entendí (aunque, ciertamente, es un halago) lo de Gatúbela. Pero mejor no aclare, que oscurece. Y sí, éste pretende ser un nuevo aprendizaje. Lo ando hace rato, pero a veces me pego cada palo... Un beso, y ¡gracias por participar!
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