miércoles, 1 de enero de 2020

Dorado y Flores

Año 20. 2020. No es capicúa, pero... es la primera vez que viviremos un año “duplicado”: en 1919 la mayoría no estábamos por acá... ¿Algún/a abuel@ de 100, 101 que nos diga cómo es? 
Que se duplique la paz. Que se duplique el amor. Que se duplique la salud. Que se duplique el trabajo. También los niños felices. Y la comida para los que la necesiten. Que se dupliquen la solidaridad y la empatía. Que vestirse de blanco para recibir al nuevo año sea una señal real de pureza en los corazones. Yo me vestí de dorado y flores. El dorado para que me ilumine el corazón y las ideas, y las flores porque me alegran la vida. Cada uno elige quién quiere ser. ¡Que elijas bien! 

¡Feliz 2020 para tod@s!

lunes, 31 de diciembre de 2018

Fluir


Dejo acá lo que no fluye. La vida es esta, con lo lindo, lo feo, las coincidencias y las disidencias. Pongo en un atadito los rencores, los desamores, las tiranteces, los enojos inútiles. Tal vez alguien pueda reciclar aquello que descarto. En un lienzo blanco y amplio coloco un montón de papelitos brillantes de colores, algunos bien oscuros y opacos, plasticola, varios lápices y ningún borrador: veré qué dibujar. No sé qué saldrá. 

Que encuentres tus propios colores, que camines liviano: hacé tu parte para que la vida fluya... tus rencores, tus enojos, tus tristezas son tuyas: seguramente habrá quien pueda alivianarte los dolores pero nadie va a caminar tu camino ni atravesar tus penas si vos no lo hacés. ¿El amor? Encontralo, porque hay. Viene en distintos formatos, en distintos colores. ¿El odio? Sí: también hay. Atravesalo antes de que te atraviese, usá tus herramientas para transformarlo y, si no podés, alejate: no sos Don Quijote y tu vida pasa. 


Otra vez: que fluya. 

¡Feliz Año Nuevo!

(Gracias, Bea: esta vez sos mi gurú.)

lunes, 20 de agosto de 2018

Biplaza


Y desde mi balcón no se ve el horizonte. Pero hay. Si el mar estuviera cerca, por esta vez, entraría corriendo y aleteando con los brazos como para salir volando antes de que me revuelque. Porque necesito que algo se mueva y destrabe esta letanía. Y no sé cómo hacer. No, no es un tema de reglamentos. Nada de eso. Es querer jugar y disfrutar. Y mover. Y, de nuevo, hacer como que volamos... ¡y volar!

Hay un solcito fresco, pero solcito al fin. Dejo que me alumbre, que me dé calor. Si cierro los ojos veo negro, rojo y por fin llega el naranja. Y el amor no se va, permanece. Me acabo de acordar de que a veces duele. 

Pienso que si además de mover los brazos corremos un poco, en algún momento, vamos a despegar. Vas a ver. Seamos un biplaza para siempre. 

Ahí va el Capitán Beto por el espacio...

jueves, 2 de agosto de 2018

A lo Pollock



Comenzar es una elección. Terminar, también. Asociamos “comienzo” con un suceso alegre y “fin” con un episodio triste. Claro: nacimiento, muerte... Pero, ¿y si usás el optimismo como si fuera tu color favorito? ¡Fijate cómo cambia! Pensar el comienzo como algo alegre y el fin, también. Ver lo bello, ver lo bueno. Pensar en colores y con mucha luz, como pintando un cuadro. Atravesar lo difícil con pinceladas cargadas de pigmento y estrellando la pintura sobre el lienzo, a lo Pollock. O vestirse de superhéroe para jugar a volar... ¡y volar!: en las nubes siempre se pueden encontrar formas graciosas.  

Amá, no envidies, luchá, soñá y reíte. Y hacé cada día, aunque sea un ratito, algo que te guste mucho: me tomo cinco minutos y soy feliz.

viernes, 29 de diciembre de 2017

Paz chiquita


¿Cómo será? ¿Qué traerá? ¿Seré feliz? Feliz. Infeliz. Otra vez feliz... Las intermitencias de la vida (permiso, maestro Saramago).

Que tengas paz. Paz chiquita. Paz real, de esa que se encuentra por un instante, en el abrazo de un nene que te dice "te quiero". Que puedas simplificar, porque eso también es paz. Que encuentres amor sin ponerle tanta expectativa. Que te dejes abrazar. Que no sufras innecesariamente. Que tu yo se corra, se suavice para que puedas ver un poco más allá de vos. Que seas sensible, porque creo que ahí también hay paz.

Hace falta paz. Mucha. Toda. No la pidas afuera si no la reconocés en vos, es inútil. Otra vez: no exijas lo que no podés dar.

Los 18 marcan un primer paso hacia la adultez. Ojalá que nuestro querido país vaya dejando la adolescencia, que nosotros como ciudadanos podamos crecer. Porque no importa de qué lado estás: tu país sos vos.

Yo seguiré nadando, porque el agua es paz para mí: que vos también encuentres tu salvavidas.

¡Feliz 2018!

lunes, 6 de noviembre de 2017

Eterno



Eternas las sonrisas. Eternos los amores eternos. Un hombre puede volar. Y una mujer también, claro. El cielo se llena de almas que se liberan. Se pone contento mientras nosotros nos entristecemos. Arriba, abajo. Sol, luna. Abrir, cerrar. Vivir, morir.

La sonrisa es eterna. El cuerpo, no. Bah, tal vez sí y no lo sabemos. Flexible la mente, flexible el corazón. Y partiste.

Baby, you can drive my car?

¡Cuántos jazmines vi hoy! No olían a nada. Qué pena. Ya perfumarán.

Mientras, te abrazo, me abrazás, y caminamos de la mano. Qué bueno tenerte. Qué bueno.

(¡Esto era el amor!)

Baby, you can drive my car?

lunes, 24 de julio de 2017

Me despido de Bob


Saltando. Pisando charcos. Pisando sapos. Duele. Se pasa. Vuelve a doler: John silba (I didn't mean to hurt you... ♪ ♫).

Quién sabe sobre el amor. Algo tan concreto, algo tan abstracto. Y uno sobre un bote que hace agua. Y a veces hace falta: nadás.

Para mí el amor es un bote de papel impermeable. Flota y si insistís, se hunde. Mucho remo y brazada. Y buenos deseos. Y corazón sincero.

(Me aburrí.)

Ahora lo tengo a Elvis con fiebre. Ya se le pasará.

No tengo los dedos superadheridos: los tengo congelados. El invierno me paraliza hasta el alma (tengo el alma en la punta de mis dedos: tal cual). Y con este alma congelada intento deslizarme en un teclado que me reclama: "¿por qué dejaste de escribir?".

A ver: John, silba porque está celoso, Elvis tiene fiebre y ya mismo me despido de Bob, porque me da bajón que me diga dónde están las respuestas.

Mi alma congelada en la punta de mis dedos no se puede expresar porque tiene frío. Estoy probando con David: quién si no él para levantar el espíritu... Fame... Same... ♪ ♫

Hoy no. Mañana quizás.
Sopita y a la cama.

(No hubo música que me quite el alma helada de la punta de mis dedos superadheridos... ¿al amor? <3)